Moscú bombardeó fábricas e infraestructura militar. La escalada ocurre en vísperas de la llegada de los emisarios de la Casa Blanca para destrabar las negociaciones.

Imagen ilustrativa IA
La tensión militar en Europa del Este se mantiene en niveles críticos. Ucrania volvió a ser víctima de un intenso ataque nocturno con drones y misiles. Mientras el mundo se mantiene en vilo por el aumento del petróleo.
El Ministerio de Defensa de Rusia confirmó las incursiones sobre territorio ucraniano. Al mismo tiempo, reportó haber derribado 53 drones enemigos en siete regiones rusas y Crimea.
Impacto en fábricas e infraestructura clave
Los ataques de Moscú alcanzaron dos plantas metalúrgicas en Dnipropetrovsk. Según el jefe militar de la región, Oleksandr Ganzha, el bombardeo dejó cuatro muertos y cinco heridos.
Las fuerzas rusas también atacaron instalaciones eléctricas y logísticas en Odesa y Mykolaiv. En la región de Kiev se reportaron daños en depósitos de combustible y estaciones de radio.
- Fábricas bajo fuego: Moscú calificó las plantas metalúrgicas como proveedores clave del ejército ucraniano.
- Defensa antiaérea: Rusia afirmó haber neutralizado decenas de drones en Bélgorod, Kursk y Krasnodar.
Negociadores de Estados Unidos y tensión diplomática
La escalada militar coincide con el arribo de Steve Witkoff y Jared Kushner. Los emisarios de la Casa Blanca buscan reactivar las estancadas negociaciones de paz.
El presidente Volodimir Zelenski ordenó pausar los ataques sobre espacio aéreo ruso durante la visita. “Nuestro objetivo es que las negociaciones sean constructivas”, aseguró el mandatario.
Por su parte, el Kremlin descartó cualquier acuerdo de tregua o moratoria aérea. El vocero Dmitri Peskov ratificó que no habrá pactos sobre el cese de bombardeos durante la misión diplomática.